21 de octubre de 2010

Summer is over for me

  Este será el ultimo post que haré sobre mis vacaciones. Les cuento que mi peor defecto es: adicción a las compras. Pues si, me encanta comprar, sobre todo ropa pero en el little tiny pueblo donde vivo las opciones son nulas, creo que no he comprado ni un par de medias aquí, por ende siempre que viajo a otras ciudades o fuera del país aprovecho para darle rienda suelta a la material girl que vive en mi.

   En Santo Domingo no hay mucho que comprar salvo artesanías y souvenirs típicos del país (no falta el que siempre te dice: "traeme un recuerdito"). Hay variedad de malls con su clásico repertorio de marcas reconocidas al igual que propuestas locales bien interesantes, entre las que resalta una tienda de accesorios de plata llamada: Oh la la Plata, tienen la mas extensa variedad de anillos, pulseras, collares que puedas imaginar, todos hecho con plata 925, mis favoritos fueron sus joyas con las piedras típicas de la República Dominicana: El ámbar y El lagrimar (les muestro las fotos en otro post) ademas tienen especiales 2x1 y hacen descuentos si pagas en efectivo, que mas se le puede pedir a la vida. Otra tienda que me encanta es: The face shop, es de origen Coreano y sus cosméticos están hecho a base de plantas y hierbas todo natural, pero lo que me fascina de esta cadena son sus esmaltes tienen una amplia gama de colores muy duraderos y bastante económicos.


Esta imagen es referencial, la tome de un sitio random de la web.


   Pero la tienda que mas ansiaba visitar no era de ropa sino de muebles, siiii! de muebles y accesorios para el hogar, no podía ser otra sino IKEA. Es su primera tienda en Latinoamérica y el caribe, mejor no podía ser. El diseño sueco es sencillo, innovador y futurista, las piezas que encuentras en Ikea tienen un estilo único ademas de ser súper funcionales y económicas (morí y llegue al cielo, oh es sueco) y como bonus track te regalan un restaurante donde puedes degustar platos suecos plus una tienda para comprar sus productos típicos. Me gusta TODO de Ikea desde la voz con acento raro que se escucha desde sus parlantes y te hace sentir en como en casa de los supersónicos (solo faltaba robotina) hasta su sencillisimo pero brillante sistema de señalización. 

 No dejen de visitar Ikea cuando viajen o si lo tienen en su ciudad, que esperan para comprar todos sus muebles ahí. 















  Me disculpo por la calidad de las imágenes,  ese día salí apurada de la casa de mi tío y me lleve solo la cámara pequeña a la cual me gusta llamar "la desechable", también olvide mencionar que me encantaron los libros de la tienda, al principio pensé que eran ornamentales pero al parecer si los venden, el problema es que están en sueco.